Factores que intervienen en la salud

Tenemos la concepción de que el cuerpo humano es una estructura permanente, pero gran parte de él se encuentra en estado de flujo constante, ya que se descartan las células viejas y se generan otras nuevas que las reemplazan, de manera que casi todas las células del cuerpo se renuevan cada 7 o 10 años.

Cada tipo de tejido tiene su propio tiempo de renovación, dependiendo en parte del volumen de trabajo que soporten las células que lo forman. Las células que recubren el estómago sólo duran tres días; los glóbulos rojos, sólo viven una media de unos 120 días; la capa superficial de la piel, se recicla más o menos cada dos semanas; el hígado humano adulto tiene un tiempo de renovación de entre 300 y 500 días; incluso los huesos soportan una restauración constante. Se cree que todo el esqueleto humano se renueva aproximadamente cada diez años en los adultos.

Para renovar o regenerar estos tejidos, nuestro organismo necesita nutrientes de buena calidad, para que se produzca una renovación continuada, suave y progresiva. En cambio, si son de mala calidad, fallará la estructura y el funcionamiento del cuerpo, apareciendo la enfermedad. Y si esto ya se ha producido, necesitaremos reconstruir nuestro organismo con nuevos materiales de la mejor calidad si queremos curar la enfermedad.

Para conseguir estos elementos de gran calidad, debemos aprender cuales son los factores que influyen sobre nuestra salud. Los materiales con los que ya desde un principio deberíamos haber construido y mantenido nuestro cuerpo son una alimentación sana, agua y aire puros, sol, ejercicio, reposo, equilibrio mental y emocional, ambiente relajado… todo ello hará que el organismo se encuentre fuerte y resistente.

Debemos ser conscientes de la importancia de la alimentación en nuestra salud, de manera que podamos gestionar nuestra salud a través de ella. Según la Organización Mundial de la Salud y la FAO las enfermedades crónicas y degenerativas están experimentando un rápido crecimiento mundial y representan ya un 60% de la mortalidad total. Además, afirman que la alimentación es el segundo factor más importante en la incidencia del cáncer en los países industrializados, después del tabaquismo. Por otro lado, diversos estudios científicos, entre los que se encuentra el famoso estudio “El estudio de China”, aseguran que el origen de las principales enfermedades crónicas, es una inadecuada nutrición, por lo que se podrían prevenir y evitar entre un 75% y un 90% de estas.

Según algunos investigadores, la genética desempeña un papel menor en el desarrollo de las enfermedades degenerativas. En este sentido, demuestran que la incidencia de las enfermedades crónicas aumenta con los cambios de dieta, independientemente de la predisposición genética a padecer tales enfermedades. Este hecho puede comprobarse con facilidad cuando ciertas poblaciones emigran de su país de origen a otro que posee una tradición alimenticia distinta; ya que al adoptar costumbres dietéticas diferentes, los emigrantes desarrollan las mismas enfermedades de corazón y de cáncer que los habitantes del país de acogida.

Si quieres seguir aprendiendo, te recomendamos que leas…

Ir al artículo anteriorVolver al índiceIr al siguiente artículo