Los beneficios de exponerse al sol

El sol es imprescindible para la vida. Uno de los beneficios de exponerse al sol es la producción de la vitamina D necesaria en el organismo, la cual previene numerosas enfermedades, regula los fenómenos fisiológicos neuroendocrinos y es un factor influyente en el estado de ánimo de las personas.

La luz solar es una radiación electromagnética proveniente del Sol que nos proporciona energía y se manifiesta en forma de luz y calor. El sol es imprescindible para todos los seres vivos del planeta, aunque muchas veces no seamos realmente conscientes de ello. La mayoría de las veces, las personas solo se exponen a él por motivos estéticos, sin embargo, el sol tiene muchos otros beneficios.

La radiación ultravioleta del sol, aquella que nos cuentan que es tan dañina para nosotros, permite que en la capa grasa existente bajo la piel se pueda sintetizar vitamina D, la cual es buena para fortalecer nuestros huesos y dientes. Esto se debe a que dicha vitamina favorece la absorción de calcio y fósforo en el intestino, evitando además su pérdida en el riñón. Aunque la mayoría de las vitaminas las obtenemos a través de los alimentos, la D no se obtiene en gran medida a partir de los alimentos, salvo aquellos que están enriquecidos. Son muy escasos los alimentos que aportan en cantidades significativas de esta vitamina como por ejemplo las algas, las setas y los hongos. A pesar de ello, el exponernos al sol 10 o 15 minutos cada día, aporta cantidades 10 veces mayores que las que podamos ingerir en nuestra dieta, recargando así los depósitos de vitamina D de nuestro organismo.

El Sol también broncea y mejora el aspecto de nuestra piel, sobre todo si sufrimos de problemas de acné, mejorando incluso otros padecimientos dermatológicos como los eccemas y la psoriasis.

Otro de los beneficios de exponerse al sol es que fortalece nuestro sistema inmunológico, protegiéndonos de diversas enfermedades, debido a que aumenta el número de glóbulos blancos, especialmente los linfocitos, que son las células encargadas de protegernos en primer lugar contra una infección.

Otro dato a destacar, es que las personas que viven en zonas donde hay mucho sol padecen menos enfermedades cardiovasculares. En este caso, los rayos UV contribuyen a disminuir los niveles de colesterol, y la radiación infrarroja actúa como un vasodilatador muy efectivo que reduce la tensión y mejora la circulación sanguínea. Asimismo, aumenta el metabolismo y la depuración de los tejidos. Además, se ha podido observar que tiene un efecto protector en la aparición de ciertos tipos de cáncer.

Por último, mencionar también que tiene múltiples beneficios sobre el sistema endocrino, ya que al exponernos al sol aumenta la producción de la serotonina, conocida también como la hormona de la felicidad, un neurotransmisor que produce sensación de bienestar; incrementa la testosterona, responsable del apetito sexual; y disminuye la melatonina durante el día, siendo esta la encargada de regular los ciclos del sueño durante la noche, por eso con la luz del sol nos sentimos más despiertos y activos. En resumen, estamos más alegres gracias a la serotonina, dormimos mejor por la melatonina y tenemos más apetito sexual gracias a la testosterona, así que como podemos ver, exponernos al sol solo nos trae beneficios.

Por lo tanto, es importante para nuestra salud que tomemos el sol todos los días del año por lo menos 15 minutos, exponiendo la mayor cantidad de piel que la climatología nos permita en cada época del año, y sin aplicar ningún tipo de protector solar sobre la piel. Debemos tener en cuenta que la exposición tampoco es efectiva si lo hacemos a través de un cristal ya que estos filtran la radiación. No debemos olvidar que el exponernos directamente al sol puede provocar quemaduras en la piel, que debemos evitar a toda costa, controlando no exponernos en exceso durante el verano y en las horas centrales del día cuando la radiación es mayor.

 

Bibliografía:

 

 

0 comentarios en "Los beneficios de exponerse al sol"

    Dejar un comentario